Almas dormidas en la noche, sin techo, sin estrellas y sin lecho. Almas dormidas, con los ojos abiertos, sin cobijas del tiempo y en espera del sol para disipar el miedo. Almas dormidas, sedientas de pan, con agua en las venas, deshojando la basura y el quebranto. Almas dormidas, sin voz. Con lluvia, que se convierte en triste canciòn de cuna, bajo la luna.